¿Pueden los objetos cotidianos dar vida a criaturas marinas?

RSS
¿Pueden los objetos cotidianos dar vida a criaturas marinas?

¿Cómo dar vida a objetos inertes como bolsas de basura o botellas? Al más puro estilo de el doctor Frankenstein, el artista Shih Chieh Huang, de Taiwan, ha conseguido crear inmensas criaturas que parecen sacadas del fondo marino. Sus obras de arte son la unión de sus tres pasiones: explorador de cosas, los mercados nocturnos de Taiwan y la biología.

Es un explorador de las cosas y sus composiciones. Cuando era pequeño le apasionaba desmontar juguetes, analizarlos y ver cómo funcionaban. Algo que seguramente todos hemos hecho, pero este artista daba un paso más allá: con las piezas en la mano, construía nuevas creaciones.

El artista se crió en medio de los populares mercados nocturnos de Taiwan, donde uno puede encontrar cualquier objeto inimaginable. “Me fascinan los colores, las luces, los juguetes y todas las cosas inesperadas que te puedes encontrar”, confiesa el artista.

Su tercera pasión es la biología, que le llevó a analizar la morfología y el funcionamiento de diferentes especies marinas. Desmenuzar peces para descubrir cómo son por fuera y por dentro es uno de los entretenimientos de Shih.

Ese pequeño niño creador sigue latiendo en el corazón de Shih que ha unido sus tres pasiones para crear, jugando, estas criaturas marinas bioluminscentes que dan miedo, pero a la misma vez asombran y atrapan. Así son las esculturas de Shih. Tienen ojos que parpadean, vídeos con su ombligo en movimiento, grandes tentáculos que se agitan o paneles con luces de colores que recuerdan las que se encuentran en los mercados nocturnos de Taiwan.

Uno se puede pasar horas sumergido en la escultura de Shih y perderse en una infinidad de objetos porque cada parte es diferente a la otra. En cada detalle descubrimos el inmenso trabajo que hay detrás. Primero de imaginación, pero luego de observación, análisis, fabricación  y montaje.

Shih coge elementos de la vida cotidiana, que todos encontramos en nuestras casas, y da forma a sus criaturas. Estas invenciones nacen de un largo proceso de creación y cada una de sus piezas cumplen una función.

Por ejemplo, el artista ideó un casco que capta el movimiento del ojo. Una vez instalado en la criatura marina, cuando el órgano parpadea enciende o apaga la luz nocturna. Otro mecanismo bombea agua brillante a través de unos tubos. Todo ello, junto a botellas, bolsas de plástico y una multiplicidad de elementos cotidianos. Estos parecen que no tienen utilidad ninguna, pero han servido para dar vida a estas  gigantescas esculturas que se mueven e iluminan como si fueran verdaderas criaturas marinas.

Como todo trabajo, se ha creado con paciencia y dedicación, pero con objetos que están al alcance de tus manos. Si lo intentas, tu también puedes convertirte en un pequeño creador. ¿Cómo? Pues primero a estrujarte el cerebro porque sin imaginación no hay creación. Después contemplando tu día a día, porque cada objeto con el que nos cruzamos, aunque parezca inverosímil, puede servir para dar vida a estas ideas que tenemos en el cerebro. ¿Te atreves a intentarlo?

Posts anterior Post siguiente

  • Marina Sala